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Cómo limpiamos plafones y techos falsos

La maravilla de la independencia nos da un bofetón en la cara a todos cuando nos encontramos con que, sorpresa, la casa no se limpia sola. Los electrodomésticos, el suelo, las paredes, los plafones o incluso el techo se nos terminan echando encima como si del monstruo de la suciedad se tratara. Y, o nos ponemos las pilas, o nos termina comiendo.

No sólo se trata de evitar dejar la montaña de platos sucios en la pica. Tenemos que encargarnos de que toda la casa esté, como mínimo, presentable. Y, cuando acabas de independizarte, esto puede ser todo un reto. Especialmente, cuando hablamos de un techo falso y de los plafones, dado que nadie nos habrá enseñado, probablemente, a lidiar con ellos.

Consejos para la limpieza de plafones

Te aseguro que no se trata de algo realmente complicado. Lo primero que hay que hacer, para no electrocutarte, es cortar la luz. Parece obvio, ¿verdad?


A continuación, mezcla agua con un poco de vinagre blanco y empapa un paño de microfibra. Luego, escúrrelo y, a continuación, procede a limpiar el plafón con cuidado.

Limpia los bronces con un producto específico -los hay en tiendas de limpieza e iluminación-, y, si quieres ponerle el broche de oro, pásale un poco de barniz con pincel.

¡Y ya está! ¿Verdad que no parece tan difícil?

Limpieza para techos falsos

Antes de ponerte a ello, lava tus manos para evitar dejar suciedad en el techo. Luego, cubre el suelo y los muebles del piso con una lona de plástico para protegerlos de partículas de polvo y de la suciedad en general. Si puedes, además, usa unas gafas de protección y una máscara antipolvo.

Compra o pide a alguien que te preste una aspiradora con accesorios que usarás contra el polvo y las telarañas que pueda haber en el techo. Hablamos, sobre todo, de los accesorios de cerdas suaves, como los que encontrarás para la limpieza de tapicería y paredes.

Limpia con movimientos en una sola dirección, para evitar que el polvo roce en la superficie del techo.

Si no sabes cada cuánto tienes que limpiar tu techo falso, se suele recomendar una frecuencia de una vez cada cuatro meses, aproximadamente. Pero, si lo haces cada dos o tres, nadie va a quejarse, te lo aseguro. En el momento en el que ya hay telarañas, deberías empezar a planteártelo…

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