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Cómo superar el miedo a las inyecciones

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Existen infinidad de fobias y miedos, miedo a los espacios cerrados o a las arañas son de los más conocidos, pero ¿Sabéis que existe la Tripanofobia? Se trata de miedo a las inyecciones, una de las fobias también comunes que padece un 10% de la población. Sus primeros síntomas se manifiestan a los 5 años de edad aproximadamente.

Esto puede causar un problema, no solamente para realizar analíticas, sino también para tratamientos mediantes inyecciones como Durolane por ejemplo, inyecciones de ácido hialurónico que deben administrarse durante semanas.

En muchas ocasiones esta fobia se debe a malas experiencias, transformándose en un terror inconsciente cuando llegamos a la edad adulta. Algunos profesionales del sector atribuyen que este miedo surge de pequeños cuando madres y abuelas inculcan la idea errónea de que una inyección es dolorosa. En ocasiones se usaban las inyecciones como una medida de castigo.

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¿Cómo podemos vencer el miedo?

El primer paso es buscar el origen del miedo a las inyecciones. Es posible que se deba a una mala experiencia cuando éramos niños. Es muy recomendable exteriorizar estos traumas con una persona de confianza o algún profesional.

Es muy importante realizar un ejercicio de racionalización de los beneficios de la inyección. Debemos ser conscientes de lo necesaria que es la inyección para mejorar nuestra salud, tanto para el organismo como para la familia, consiguiendo tener una predisposición más positiva.

En caso de notar ansiedad, lo mejor es recurrir a técnicas de relajación respiratorias para disminuir dicha ansiedad, respirando lentamente, retener el aire durante tres segundos y espirar lentamente.

Otra técnica que funciona en algunas personas es recordar experiencias traumáticas pasadas más complicadas que las inyecciones, dejando de poner atención al momento de la inyección y pensando que ésta no es nada en comparación con otra experiencia.

Es importante relajar todos los músculos del cuerpo en el momento del pinchazo. Cuando más tensos estén más difícil será que entre la aguja y mayor será el dolor.

Finalmente recordad que las agujas nunca deben reutilizarse, éstas vienen selladas de fábrica e incluye una lubricación especial para facilitar el proceso de la inyección. Por último recordad que no es tan difícil aceptar las ventajas de una inyección, es por nuestro propio bien.

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