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experiencia con blefaroplastia

Cuando me hice la blefaroplastia

¡Ey! ¿Cómo estáis? Un día más, me dispongo a escribir para vosotros una de mis experiencias. Siempre me decís que queréis saber más sobre mí porque mi vida tiene capítulos que os resultan curiosos. Y puede que lo que todavía no sepáis es que me hice una blefaroplastia.

A ver, las cosas, como son; todavía soy joven, y me cuido mucho la piel. Pero, supongo que por genética, desde muy jovencito he sufrido la caída de mis párpados. Así que, cuando me acercaba a los 30, decidí hacerme una operación conocida como blefaroplastia.

Si no sabes lo que es, deja que te lo explique: se trata de una cirugía de carácter estético, y ambulatoria, en la que te hacen pequeños micro-cortes para sacarte la piel sobrante y el exceso de músculo que hacen que los párpados se caigan. Generalmente, esto ocurre a partir de los 30-35 años, pero, como os digo, mi caso era uno en el que la genética me había jugado una mala pasada.

Al principio, me daba un poco de miedo, por el postoperatorio y por las marcas que me fueran a quedar después. Pero todo fue sobre ruedas. Para empezar, sólo tardaron una hora y media, aproximadamente, en hacérmelo todo. Y no me ingresaron, ni nada. Pocas horas después de tenerme allí, pude irme a casa. Me vinieron a recoger mis padres, por si me encontrase mal, pero sólo tenía una leve molestia.

Me pedí fiesta unos días en el trabajo, pero la verdad es que a la semana ya estaba bien para hacer vida normal. Incluso antes, tenía la zona un poco hinchada, pero podía hacer cualquier actividad sin problema. Aunque, como en casa, en ningún sitio. Imaginad que os acaben de operar por esa zona y recibir un golpe involuntario de alguien en el tren o el autobús, por ejemplo… Y ya sabéis que todos los golpes van siempre allí donde te duela…

En definitiva, si tenéis complejo con el tema de los párpados caídos, yo os recomendaría que os hicierais una blefaroplastia. Al menos, a mí me dejó muy contento, y de momento no he tenido que volver a preocuparme por esto de los párpados.

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