Skip to main content
apliques milan iluminacion

La iluminación de la oficina: fundamental para el éxito

En España más que en otros países, se vive más en la oficina que en casa. Por lo tanto, es fundamental que el trabajador se sienta a gusto, y tarea principal de los responsables de la misma asegurarse de ello. Influyen varios factores a la hora de mejorar el ambiente de trabajo, algunos de carácter humano (hay diversas fórmulas con las que motivar a un equipo, aunque atención: debe estar sumamente bien aprendida la lección para no caer en el error y generar el efecto contrario), otros de carácter puramente material.

La decoración, en este sentido, juega un rol principal. Una oficina amigable, confortable y bonita para la vista ayuda. Pero tanto o más protagonista es la iluminación: de nada sirve tener un buen vinilo en la pared, si va a verse con la mortecina luz de un LED blanco más propio de una película de terror que de una oficina a la que den ganas de entrar…

¿Por qué es tan importante una buena iluminación?

En este apartado juegan un rol importante tanto bombillas como apliques. Se trata de lograr un confort visual  que en vez de dificultar más, aligere el trabajo de la vista, forzada durante al menos ocho horas, por lo general frente a una o dos pantallas de ordenador. Opta por unas bombillas LED para no gastar demasiado en la factura de la luz, pero no te conformes con las primeras que encuentres. Busca tonalidades cálidas, y si no te es posible, compensa la frialdad de una iluminación artificial errónea con apliques coloridos y acogedores.

 

¿Tienes luz natural? ¡Aprovéchala!

Es clave que saques el máximo partido posible de la luz natural que pueda entrar en los despachos de tu oficina. No hay nada como ella no sólo por cuestiones económicas, sino por los beneficios anímicos que implica. Nada como desviar la mirada de las pantallas y encontrarse con un rayo de luz…

 

Un consejo: instala luz graduable

En este aspecto casi nadie cae, y lo cierto es que sus beneficios son lo suficientemente golosos como para planteárselo muy seriamente. Cerramos este pequeño post sobre la iluminación de la oficina con este consejo: instala luz graduable. De este modo podrás ajustar los parámetros lumínicos a cada hora del día y en función de la luz natural y de la gente que haya en la oficina; ahorrarás; y sobre todo, lograrás convertir el puesto de trabajo en un lugar agradable y nada exigente para la vista. No hablamos de grupos de luces independientes (que en función de las dimensiones del local, se dan por hechas), la diferencia puede parecer mínima, pero a efectos prácticos, es un mundo.

 

¿Aplicarás alguno de estos consejos? ¡Coméntanos los resultados!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *